Una vez preparada la superficie como hemos descrito en el paso anterior, procederemos a aplicarle un recubrimiento que le brinde las características que el cliente desee. La pintura industrial cumple un doble objetivo: proteger y decorar la superficie. Para ello, en Sasyma Obras utilizamos recubrimientos anticorrosivos de diferentes tipologías: silicatos, epoxis, resinas, clorocauchos, sintéticas, anticalóricas, intumescentes o ivegor. En primer lugar, preparamos la superficie, y en segundo, aplicamos el recubrimiento cuidando minuciosamente el acabado. En Sasyma Obras valoramos el efecto decorativo de la pintura industrial tanto en pequeños objetos como en bienes de equipo y en grandes instalaciones como un valor añadido que pasa a formar parte del propio bien. Para ello contamos con un Departamento de Calidad que analiza el sistema de pintura más adecuado para las necesidades que quiera cubrir el cliente. Y por otro lado, para su ejecución, contamos con la maquinaria y con el personal más capacitado y calificado. Todo ello bajo la atenta supervisión de inspectores de recubrimiento experimentados para ejercer un control de calidad riguroso. Con ello nos aseguramos que la protección de la superficie sea óptima.